‘Sabes que no es un Lunes cualquiera’, por Miguel Díaz

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SABES QUE NO ES UN LUNES CUALQUIERA

Sabes que no es un Lunes Santo como los de siempre. Verás el Sol en todo lo alto pero no acudirás con tu túnica a calle Hinestrosa. Te sentirás vacío, como que falta algo. Sabes que hoy no va a llegar lo que tienes marcado en ese calendario tan particular de tu vida. Sabes que hoy no vas a sentir la corona de mimbre en tu frente o el varal en el hombro. Verás tu medalla colocada y no colgada. Verás cíngulos, guantes, escapulario fuera de sitio. Todo será diferente. Sentirás la nostalgia de lo no vivido como un puñal que atraviesa. Como una cadena que ata a una columna de dolor.

Este año todo irá dentro de ti, en el calor de tu hogar. Verás tu hábito colgado y con él todo lo que has añorado pedir en un día como hoy. Todo lo que has querido vivir y lo que has querido sentir en tu ritual anual tantas veces repetido. Te acordarás de tantas y tantas caras (unas conocidas, y otras solo vistas en los nervios del callejón) que incluso esbozarás una sonrisa. Pensarás en los que no están. Pensarás en aquellos que no puedes abrazar.

Hoy querrías estar nervioso. Querrías volver la cabeza y verlo a Él en ese fulgor dorado. O a Ella en ese vaivén de morilleras. Querrías encarar calle Álamos con su particular oscuridad o bajar Mariblanca aún con la cera sin encender. Querrías ser portador bajo sones de cornetas o Saeta Malagueña.

Pero hoy no es un Lunes normal. Hoy nos ha tocado vivir algo que jamás hubiésemos pensado vivir y que nos toca aguantar con resignación. Hoy toca pensar en Ellos desde la distancia. Hoy toca coger esa estampa o esa foto que siempre tenemos a mano y rezar para que todo acabe pronto. Hoy toca añorar lo que no ha sucedido para volver a desear (en ese rito anual tan nuestro) que vuelva a suceder cuando solamente Dios quiera.

Hoy es Lunes de Gitanos en la calle.

Miguel Díaz